Cuentos
Tras trabajar durante trece años en la planta de automóviles Adient, ubicada en Lozorno, Eslovaquia, Andrej fue despedido en julio de 2017. Ese día, escuchó las palabras que un trabajador más teme oír. Andrej nos cuenta:
“Los ejecutivos nos dijeron que iban a cerrar la planta y despedir a todos los trabajadores. Algunos encontraron trabajo en otras plantas en la zona, pero yo no. Trabajé durante tres meses más y después de más de una década en Adient, estaba en la calle”.
La planta de Lozorno, que fabricaba los asientos de los vehículos Adient cerraba y doscientos cincuenta trabajadores, entre ellos Andrej, perdían su trabajo en una economía pequeña donde los trabajos no abundan.
Andrej estaba desesperado. Ni él ni su esposa podían encontrar empleo. La familia estaba al borde de la bancarrota, incapaces de pagar la hipoteca sobre su casa, el futuro lucía cada vez más negro para la familia Kovács. Andrej nos cuenta un poco más de su historia.
“Estaba en lo más bajo, Me preguntaba, ¿qué es un hombre sin su trabajo? No era capaz de proveer para mi familia y tampoco veía formas de hacerlo pronto”.
Andrej empezó a frecuentar los bares –Algo que no hacía en el pasado– y el dinero de su liquidación y la compensación que había recibido de Adient disminuían preocupantemente tras meses de continuo desempleo.
El desempleo hacía mella en Andrej, que veía con tristeza como sus tardes se diluían entre vasos de cerveza.
Incluso trató de abrir su propio taller de tapicería automotriz. Tras pasar años en la fábrica se había convertido en un experto tapicero, pero no tenía ni las herramientas ni el espacio adecuado y los clientes siempre preferían otros talleres. Andrej prosigue con su historia:
“Siempre me gustó reparar cosas. En la fábrica me formé como tapicero, pero en Lozorno no había trabajo para mí. Nadie me contrataba.”
Esta es la terrible realidad de muchas personas que, como Andrej, perdieron su trabajo después de que Adient decidiera cerrar su fábrica de asientos en Lozorno, Eslovaquia. Doscientos cincuenta trabajadores echados a la calle sin advertencia.
Sin embargo, toda esta tragedia estaba próxima a terminar. Un día, Andrej, sentado en la barra del bar Lipa como todas las tardes, vio a uno de sus amigos jugar a la ruleta en su celular. Estaba jugando la nueva app de casino, Yukon Gold. Andrej nos narra el encuentro:
“La página web se veía bastante seria. Mi amigo me dijo que ya había ganado ciento veinticinco euros así me pareció que podía intentarlo. Además, estaba bien borracho así que me sentía capaz de todo”.
Descargó la aplicación y se registró para obtener ciento cincuenta giros por diez euros. Nunca se imaginó lo que esta decisión que tomó borracho le cambiaría la vida para siempre.
Andrej pasó diez minutos jugando y ya iba por su giro numero ciento treinta y dos. Se sentía a medias nervioso y a medias emocionado. Ahí fue cuando pasó; su celular comenzó a vibrar y le informaba que se había ganado el premio gordo.
Andrej lo había conseguido, el premio era suyo.
Andrej acababa de ganar el premio de €462.427 y no lo podía creer. El tapicero nos cuenta su reacción:
“Simplemente no parecía real. De golpe volvía a estar sobrio. Pagué la cuenta y me fui en silencio del bar pensando que seguro era una estafa. Pero no lo era. Minutos más tarde recibí un correo electrónico diciendo que había ganado todo ese dinero".
Andrej le contó a su esposa y la pareja inmediatamente supo que hacer con el dinero que había ganado jugando Yukon Gold. Construiría el taller de tapicería de sus sueños. Compró herramientas y máquinas nuevas y poco despúes los clientes empezaron a llegar. Incluso Adient les escribió pidiéndole que volviera a trabajar para ellos.
Dijo que no, por supuesto.
Ahora bien, ¿fue el éxito de Andrej pura suerte de principiante?
Parece que no. De acuerdo con el experto en casinos eslovaco, Milos Banik, hay al menos cuatrocientas personas que ganan el premio gordo de Yukon Gold cada año. Por supuesto, los premios varían considerablemente entre sí dependiendo de cuanto tiempo haya pasado sin que nadie gane.
Finalmente Andrej era dueño de su destino y podía volver a mirar a su familia a los ojos tras meses de desesperación.
¡Este puede ser tu día de suerte! Yukon Gold le ofrece a nuestros lectores ciento cincuenta juegos gratis por solo €10.
Así como lo lees. En vez de cincuenta el casino triplica su apuesta y te ofrece tres veces más oportunidades.
¿Qué esperas?
Reclama tus ciento cincuenta juegos gratis por €10.
Dibujos por José Gabriel Rodríguez @piratadelguaire